OPINIÓN. Oportunidades frente a propaganda

Victoria Cruz, Secretaria General de JSA Almería
Victoria Cruz, Secretaria General de JSA Almería

Gobernar consiste en elegir prioridades. No se demuestra en los platós de televisión ni en las campañas de marketing institucional, sino en el BOE y, sobre todo, en el bolsillo de la gente.

Los jóvenes almerienses conocemos bien esa diferencia. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez nos ha situado entre sus prioridades, el Gobierno andaluz de Moreno Bonilla sigue dejando a Andalucía, y especialmente a Almería, en el vagón de cola en cuestiones esenciales como la educación, la vivienda o las oportunidades.

Este año vuelve el programa Verano Joven, una política pública que permite a miles de jóvenes viajar sin que su situación económica sea un obstáculo. Porque la igualdad también consiste en que un joven del Poniente, del Levante, de la Alpujarra o del Almanzora tenga las mismas oportunidades que cualquier otro.

Pero Verano Joven es solo un ejemplo. Lo importante es el modelo que hay detrás. Un modelo que ha incrementado las becas para facilitar el acceso a una educación de calidad; que ha impulsado la Formación Profesional, reconociendo las prácticas como experiencia laboral; que ha elevado el Salario Mínimo Interprofesional y aprobado una reforma laboral que ha reducido la precariedad. Son decisiones que cambian la vida de la gente y demuestran qué proyecto apuesta por la juventud con hechos.

Frente a ello, el balance del Gobierno de Moreno Bonilla es muy distinto. La falta de plazas públicas de Formación Profesional obliga a muchas familias a pagar miles de euros para que sus hijos puedan estudiar. El Bono Alquiler Joven acumula retrasos, acceder a una vivienda sigue siendo una carrera de obstáculos y la educación pública pierde recursos mientras se favorece la privada.

La diferencia entre ambos modelos es evidente. Para el Partido Popular, la juventud parece un problema que se intenta tapar con campañas de imagen. Para el PSOE es una prioridad política y una inversión de futuro.

Por eso no podemos conformarnos. Tenemos motivos para sentirnos orgullosos de un Gobierno de España que ha situado a los jóvenes en el centro de muchas de sus políticas, pero también la obligación de denunciar la falta de respuesta del PP en la Junta ante los principales problemas de nuestra generación.

Los jóvenes almerienses no queremos más propaganda. Queremos oportunidades para estudiar, trabajar, emanciparnos y construir un proyecto de vida sin tener que marcharnos. Queremos gobiernos que conviertan sus compromisos en derechos y sus palabras en políticas públicas.