OPINIÓN. El descrédito que consiente Moreno Bonilla
El Parlamento de Andalucía, institución en la que está depositado el poder de autogobierno de la comunidad autónoma, sobre el que descansa el poder legislativo y que representa al pueblo andaluz, ha sufrido el mayor episodio de violencia verbal y de actitud antidemocrática y ha sido de la mano de la extrema derecha. El talante antidemocrático hacia la Cámara andaluza y el trato denigrante que sufrió la presidenta del Parlamento no tuvieron contestación entre las filas del PP y Ciudadanos. La humillación y el insulto de la extrema derecha a la presidenta del Parlamento y a la institución en sí han sido consentidos por el Gobierno de las derechas.
