Un año de silencio

José María Martín, secretario general del PSOE de Almería
José María Martín, secretario general del PSOE de Almería

Hace justo un año que el Gobierno de Moreno Bonilla decidió dejar de informar a los andaluces sobre las listas de espera sanitarias. Desde entonces, los datos sobre consultas externas e intervenciones quirúrgicas permanecen congelados en junio de 2025 sin que nadie haya ofrecido una sola explicación al respecto.

La falta de transparencia en algo tan sensible como la salud es absolutamente inaceptable, especialmente cuando miles de personas se preguntan cada día cuándo serán atendidas, como quien espera que le toque la lotería.

Según el último dato publicado por la Junta, en la provincia de Almería había cerca de 100.000 personas en esa situación. También sabemos que el Partido Popular ocultó las listas de espera para pruebas diagnósticas nada más llegar al Gobierno andaluz hace ocho años. Y lo más relevante es que existe en la conciencia colectiva la convicción de que las clínicas privadas comenzaron a hacer su agosto mucho antes de que llegara el verano gracias a los recursos que deberían haberse destinado a reforzar la sanidad pública.

Hace unos días, la Consejería de Sanidad anunciaba contratos eventuales para cubrir las vacaciones de verano en la provincia de Almería sin especificar la duración de los mismos. Esto ocurría apenas unos días después de conocerse que el SAS solo había cubierto 35 de las 323 plazas ofertadas a residentes en Almería durante el acto único celebrado a finales de mayo para incorporar a especialistas que terminan este año su formación.

La conclusión de todo ello es que resulta muy difícil hacerlo peor de lo que lo está haciendo el Partido Popular al frente de la Junta. Y lo que es aún más preocupante, esa insistencia —porque no es la primera vez que ocurre— constituye la prueba más evidente de que Moreno Bonilla no tiene a Almería entre sus prioridades, por mucho que el enorme presupuesto que destina la Junta a propaganda institucional pretenda hacernos creer lo contrario.

Era injustificable la situación que padecían nuestros hospitales antes de las elecciones, durante la campaña electoral, y lo sigue siendo ahora. Más aún cuando vemos que al consejero en funciones de Sanidad parece darle exactamente igual que médicos y médicas rechacen las precarias condiciones laborales que se les ofrecen y que el Gobierno andaluz continúe sin adoptar medidas eficaces para revertir una situación que no deja de empeorar. Quizá por eso lleva un año sin publicar las listas de espera.