Juan Antonio Lorenzo
OPINIÓN. ¿En qué piensa el PP?
La existencia de una gran distancia entre lo que se dice y lo que se hace puede recibir muchos nombres: engaño, falsedad, fraude y farsa son sólo algunos de ellos. Y es precisamente esa sensación de estar siendo estafado la que se viene a la cabeza cuando uno analiza el discurso de Moreno Bonilla y lo contrasta con lo que realmente ha decidido poner en los Presupuestos de la Junta de Andalucía para 2023.
OPINIÓN. Por el cambio
“Ningún ciudadano debe sentirse ajeno a la hermosa labor de modernización, progreso y solidaridad que hemos de realizar entre todos”. Estas fueron las primeras palabras que pronunció Felipe González tras confirmarse la victoria del PSOE en las elecciones generales del 28 de octubre de 1982 y que, a la postre, supondrían hacer realidad aquel eslogan con el que los socialistas acudimos a aquellos comicios: ‘Por el cambio’.
OPINIÓN. El Gobierno de la Gente
No hay día en el que el Gobierno de España no desmonte con cifras y argumentos el arsenal de invenciones, mentiras o medias verdades con las que la derecha intenta desprestigiar, dentro y fuera de España, las iniciativas políticas que están sosteniendo los duros envites de la inflación provocada por la guerra. El último de los ejemplos lo hemos tenido esta misma semana en el Congreso de los Diputados a cuenta del debate de Presupuestos, pero si echamos la vista atrás vemos cómo el PP ha mantenido esa misma actitud de bronca permanente una vez tras otra, incluso durante los peores momentos de la pandemia de la covid-19.
OPINIÓN. Las cuentas, claras
Si algo hay que reconocerle al Partido Popular, es que, durante su última etapa al frente del gobierno de España, sus dirigentes no se anduvieron con paños calientes. Cuando la crisis de 2008 golpeó a la sociedad española y el gobierno de Rajoy optó por desentenderse de su obligación de proteger a la ciudadanía, los representantes del PP expusieron sin rodeos su postura. Aquello de que habíamos vivido “por encima de nuestras posibilidades” fue el aviso y los Presupuestos Generales del Estado de los años posteriores se encargaron de ratificar que, ante las dificultades, aquel gobierno ni estaba ni iba a estar.
