Circula por las redes sociales un vídeo en el que dirigentes de Vox se jactan de que, si llegan al Gobierno, la motosierra de Milei, el presidente ultraderechista de Argentina, se quedará corta para lo que pretenden hacer. Su intención va todavía más lejos y hablan de entrar directamente con un buldócer para echar abajo todas las estructuras. Es decir, no se conforman con desmantelar el sistema público de pensiones, como ya han anunciado, sino que aspiran a destruir todo el Estado del bienestar.
¿Y qué ha dicho el PP ante semejante declaración de intenciones? Nada. Es más, Feijóo y los suyos también han hablado abiertamente de reformar las pensiones, y ya sabemos que cuando la derecha utiliza esa palabra suele referirse a meter la tijera y recortar derechos. De la misma manera, se oponen a las subidas del salario mínimo y cuestionan las bajas laborales de los trabajadores y trabajadoras.
Tampoco hemos visto en estos días al PP condenar los graves insultos de Milei al presidente del Gobierno de España, pese a proceder de un mandatario extranjero. Les vale todo y parecen dispuestos a asumir cualquier ruindad con tal de no limitarse a vencer al adversario en las urnas, sino de destruirlo por completo. Pero ¿se puede aspirar a gobernar un país sin el más mínimo respeto por los valores democráticos?
La fijación de la ultraderecha con España tiene mucho que ver con que las políticas de Pedro Sánchez representan justamente lo que ellos rechazan. Aquí se ha demostrado que es posible crecer mientras se sube el salario mínimo, se fortalece la hucha de las pensiones y se alcanzan las cifras de crecimiento económico más altas de Europa. Y eso, por lo visto, molesta, y mucho, a quienes no pueden hacer negocio con unas políticas progresistas que nos han permitido avanzar a pesar de la inflación provocada por las guerras que han bendecido Feijóo y Abascal.
La Almería de hoy poco o nada tiene que ver con la que dejó Rajoy en 2018. Tenemos 66.000 personas más trabajando, la cifra de paro más baja registrada desde 2007 en la provincia y hemos avanzado mucho en la protección de nuestros mayores, con más y mejores pensiones.
Más de 150.000 almerienses, especialmente mujeres y jóvenes, se han beneficiado de ocho subidas del salario mínimo interprofesional, que ha pasado de 735 euros mensuales en 2018 a 1.221 euros en 14 pagas en 2026. Milei, al que tanto admira Ayuso, lo ha recortado un 40% con esa motosierra que tan corta se les queda a los de Abascal.
