La fuerza de los hechos

José Nicolas Ayala, Secretario de Organización del PSOE de Almería
José Nicolas Ayala, Parlamentario andaluz del PSOE de Almería

Durante años, la derecha nos dijo que para que la economía creciera había que resignarse a los recortes, contener los salarios y aceptar que los derechos sociales eran un lujo que no podíamos permitirnos. Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez está demostrando que es posible crear empleo, reducir las desigualdades y mejorar la vida de la mayoría sin renunciar al crecimiento económico. Los resultados están ahí, por mucho que algunos se empeñen en negarlos.

El FMI prevé que nuestra economía crezca un 2,5% en 2026, más del doble que la zona euro. Superamos los 22,4 millones de afiliados a la Seguridad Social y en Almería hay 60.000 personas ocupadas más que en el último año del Gobierno del PP. Estas cifras reflejan que el crecimiento económico y la mejora de las condiciones de vida de la mayoría pueden ir de la mano.

La evolución de las pensiones es especialmente llamativa. Su cuantía media en la provincia ha pasado de 758 a 1.134 euros mensuales desde 2018 y la Seguridad Social destina hoy casi 139 millones cada mes a nuestros pensionistas, unos 60 millones más que con el último Gobierno del PP. Ese dinero entra en los comercios, sostiene la economía de muchos hogares y da tranquilidad a quienes han trabajado toda su vida.

Y todo ello en una legislatura marcada por las consecuencias de las guerras y por una oposición que ha preferido el bloqueo al acuerdo. Aun así, hemos demostrado que proteger el poder adquisitivo y ampliar derechos es compatible con crear riqueza.

Por otra parte, el Gobierno de Pedro Sánchez ha dado pasos importantes para afrontar las dificultades de acceso a la vivienda, aunque todavía queda mucho por hacer. Frente a este problema, no tiene sentido enfrentar al pequeño propietario con quien busca un alquiler asequible mientras los grandes especuladores siguen haciendo negocio. La respuesta pasa por proteger a ambos, como contemplan las medidas aprobadas, y frenar los abusos, sin aceptar que tener un techo quede reservado a unos pocos privilegiados.

El 29 de noviembre no se decidirá únicamente quién ocupa la Moncloa. Se confrontarán dos maneras de afrontar los próximos años, una que defiende las conquistas sociales, el empleo, los salarios dignos y el derecho a una vivienda y otra que plantea recortar los derechos que tanto nos ha costado conseguir. Por eso, conviene recordar lo que hemos sido capaces de hacer en estos años tan difíciles antes de aceptar que el futuro tenga que construirse a base de sacrificios, como asegura Feijóo.