Hay medidas que impulsa el Gobierno de España que pueden parecer menores hasta que uno se detiene a pensar en el día a día de muchos jóvenes o de las personas mayores que encuentran en la cultura una forma de enriquecer sus vidas.
Soy de los que están convencidos de que invertir en cultura es invertir en una sociedad más crítica, más humana y también más libre, por lo que facilitar que un joven pueda acceder a un amplio catálogo de productos culturales o permitir que una persona mayor vaya al cine por dos euros y comparta una tarde con su pareja o con sus amigos va mucho más allá del simple entretenimiento.
Por eso es importante que el Gobierno de España mantenga estas iniciativas que tan buenos resultados están dando y que, además, siga ampliando las posibilidades que ofrecen el Bono Cultural Joven y el programa Cine Sénior. En el primero de los casos, los 400 euros de ayuda ahora también pueden destinarse a instrumentos musicales, materiales para la creación artística o cursos culturales, tanto presenciales como en línea, tal y como acaba de aprobar el Consejo de Ministros.
Esta forma de entender la cultura no solo como consumo, sino también como aprendizaje y creatividad, abre nuevas oportunidades para quienes quieren expresarse a través de la música, el arte o la creación audiovisual.
Y eso es mucho más importante de lo que parece, ya que detrás de cada instrumento, de cada curso de fotografía o de cada libro hay jóvenes que descubren una motivación más saludable en un momento en el que casi todo sucede demasiado rápido y, muchas veces, a través de la pequeña pantalla del móvil.
Algo parecido ocurre con el programa Cine Sénior. Ver cómo miles de personas mayores llenan las salas cada martes demuestra hasta qué punto iniciativas sencillas como esta pueden cambiar la vida de la gente, combatir la soledad y promover un envejecimiento activo.
El programa no ha dejado de crecer desde su puesta en marcha y ya supera ampliamente el millón y medio de espectadores en todo el país. Y hay otro detalle especialmente significativo: las películas españolas siguen siendo las preferidas por este público.
A veces se habla de la cultura como si fuera algo secundario frente a otros debates o intereses, pero creo que es justamente lo contrario. La cultura nos hace más libres porque nos ayuda a comprender el mundo, a emocionarnos, a pensar sobre todo lo que nos rodea y a mejorar la convivencia.
