José Nicolás Ayala advierte de la supresión de unidades, la falta de atención a la diversidad y el auge de la FP privada
El candidato al Parlamento andaluz y secretario de Organización del PSOE de Almería, José Nicolás Ayala, ha mantenido una reunión con representantes del sindicato USTEA en la que ha denunciado el “retroceso evidente” de la educación pública en la provincia con el Gobierno de Moreno Bonilla y ha reclamado un refuerzo urgente de los recursos educativos.
Ayala ha mostrado su preocupación por la supresión de unidades escolares y por la falta de atención a las necesidades educativas especiales, recordando las recientes movilizaciones de familias en la capital. “Es muy preocupante que se sigan recortando unidades y que haya padres y madres en la calle reclamando recursos que sus hijos e hijas necesitan y que no están siendo cubiertos por la educación pública”, ha señalado.
En este sentido, ha advertido de la importancia de atender estas necesidades específicas desde edades tempranas, ya que, según ha explicado, la falta de recursos en la atención infantil dificulta posteriormente el acceso a etapas como la Formación Profesional Básica.
El dirigente socialista también ha criticado la falta de infraestructuras educativas en Almería y ha señalado la “falta de sensibilidad” de la consejera de Educación de la Junta de Andalucía con Almería, al considerar que no está atendiendo las demandas educativas de la provincia, a pesar de que es de Almería y candidata número dos a las elecciones al Parlamento andaluz por el PP.
Ayala ha defendido que la educación pública debe garantizar la equidad para que exista igualdad real de oportunidades, y ha advertido de que no puede depender del centro educativo o del lugar de residencia la atención que recibe el alumnado. “Tenemos que aumentar los recursos para que todos los niños y niñas de Almería sean atendidos como se merecen”, ha afirmado.
Asimismo, ha alertado del retroceso en la oferta pública de Formación Profesional frente al crecimiento de la privada, una situación que, a su juicio, convierte la educación en “un negocio” y dificulta el acceso de muchas familias. “Hay familias que tienen que asumir costes de hasta 9.000 euros para que sus hijos puedan estudiar una FP, algo que es inviable”, ha señalado, al tiempo que ha criticado que en algunos casos los estudiantes se vean obligados a salir de Andalucía para encontrar plaza.
Ayala ha asegurado que los datos evidencian este deterioro del sistema educativo y ha lamentado que “no hay reunión con sindicatos o asociaciones educativas en la que no se confirme este retroceso”. Por ello, ha exigido al Gobierno andaluz que atienda las demandas del profesorado y de las familias.
Supresión de unidades
Por su parte, el delegado de USTEA, Javier Muñoz, ha trasladado que una de las principales preocupaciones del sindicato es la “supresión constante de unidades educativas”, que ha cifrado en 2.758 desde 2018. Asimismo, ha señalado que, aunque la administración anuncie la creación de nuevas unidades en infantil, “los datos reflejan una clara reducción”, con 92 unidades menos en los últimos tres años en esta etapa.
Muñoz también ha alertado del deterioro en la atención a la diversidad, especialmente en el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, y ha reclamado la presencia de profesionales especializados en todos los centros, incluyendo personal de Audición y Lenguaje, Pedagogía Terapéutica y orientación.
En este sentido, ha explicado que actualmente unas 150 maestras de Audición y Lenguaje atienden a cerca de 300 centros, con tiempos de intervención muy limitados, lo que dificulta una atención adecuada al alumnado.
Finalmente, ha mostrado su preocupación por la posible supresión de la Formación Profesional Básica específica en varios centros de la provincia, una medida que, según ha advertido, genera incertidumbre entre las familias y no garantiza alternativas reales para el alumnado.
