Votar contra los pensionistas

José María Martín, secretario general del PSOE de Almería
José María Martín, secretario general del PSOE de Almería

Hay votaciones que retratan a un partido más que cualquier discurso que sus representantes puedan pronunciar. El rechazo del Partido Popular a la subida de las pensiones es el mejor ejemplo de la política de tierra quemada que viene practicando Feijóo desde que sacó a Casado de Génova por denunciar la corrupción dentro de su partido.

La decisión de decir no a que millones de pensionistas mantengan su poder adquisitivo es difícilmente defendible, por mucho que se intente justificar. La revalorización de las pensiones conforme al IPC significa que quienes trabajaron toda su vida no pierdan capacidad para pagar la luz, la cesta de la compra o para tener algo más de tranquilidad a final de mes.

Significa también cumplir la ley y blindar un derecho que durante años fue vulnerado por el Partido Popular cuando desvinculó las pensiones del aumento real del coste de la vida. La memoria colectiva aún recuerda, cómo no hacerlo, aquella carta enviada a los pensionistas anunciando una subida irrisoria, con un sello que costaba más que el incremento que se comunicaba.

A la revalorización de las pensiones se sumaban en el mismo decreto que rechazó el PP otras medidas sociales esenciales, como la subida del Ingreso Mínimo Vital, la suspensión de desahucios para personas vulnerables, ayudas extraordinarias para quienes sufrieron la DANA o los incendios forestales, apoyo a los autónomos y la garantía del suministro eléctrico a quienes más lo necesitan.

¿No le parece importante al Partido Popular que a quien no puede pagar un recibo no se le corte la luz, o que familias que atraviesan situaciones extremas puedan seguir en sus viviendas? Una vez más —y no ha sido un hecho aislado— la derecha ha votado en contra de hacer más fácil la vida de la gente por puro cálculo político. Frente a ese bloqueo, el Gobierno mantiene su compromiso de proteger la dignidad de las personas mayores.

La decisión del Partido Popular afecta a más de 120.000 pensiones en la provincia de Almería, cuya revalorización supone 469 euros adicionales al año para una pensión media de jubilación, una cantidad nada desdeñable. También repercute negativamente en las pensiones mínimas y no contributivas, que han experimentado incrementos de entre el 7% y el 11,4%.

La política sirve para mejorar la vida de la gente o no sirve. En esta ocasión, el voto en contra del PP ha dejado claro, una vez más, de qué lado está.