
CAPÍTULO 2 (y fin de la serie…por falta de credibilidad)
Hace años, mucho antes incluso de los años a los que nos está retrotrayendo el delegado de igualdad de Almería para justificar y hacer pública su incompetencia e ineficacia en la dirección del servicio de dependencia, los capítulos de las series se tomaban su tiempo para que el espectador tuviera ocasión de asimilar, reflexionar y afrontar el siguiente capítulo, que en el mejor de los casos traía nuevas e inquietantes tramas por las que mereciera la pena seguir la serie hasta el final.
Pero es que ni el mejor de sus enemigos ni el peor de sus guionistas le podría haber hecho diseñar esta serie de cinco capítulos, que en cuestión de dos días se ha iniciado, se ha tramado y se ha resuelto como todos ya intuíamos desde el minuto cero del capítulo uno: terriblemente.
Así, en el segundo de sus capítulos asume sin rubor alguno que la lista de espera para ser atendido en el servicio de dependencia está en más allá de los 574 días. Y no solo no se ruboriza, sino que dice coger el toro por los cuernos para que esa cifra descienda. Nos debería explicar de qué forma lo hará y cuánto tiempo tardará cuando aún quedan más de 2.258 expedientes sin resolver en lo que va de año. ¿Va a ampliar la plantilla de técnicos?, porque de eso no se habla. ¿Cuántos fallecidos dejará por el camino?.
Y así, y sin solución de continuidad, pasamos al capítulo tres, cuatro y cinco para hablar del sostenimiento de la dependencia, de creación de nuevas plazas residenciales, y para ello vuelve a hacer una regresión al pasado para justificar sus logros. ¿Pero acaso en este nuevo regreso al futuro no se encontró con el Juanma Moreno de entonces, que, oh casualidad, ejercía el muy responsable puesto de Secretario de Estado de Dependencia en el gobierno conservador del partido popular, y bajo cuyo mandato se recortaron (como bien es conocido por todos, y si no, por favor consulten hemeroteca) todas y cada una de las prestaciones para la dependencia, que otra vez más, años antes fueron creadas y estuvieron dotadas eficaz y eficientemente por el gobierno progresista de José Luís Rodríguez Zapatero?.
No, Francisco Bellido, así no, y como diría el ínclito crítico de cine Carlos Boyero, “esta serie es infumable”.